En Tirana, Enver Hoxha, Primer Ministro albanés bajo la URSS, se hizo construir por su hijo un mausoleo que tenía que albergar sus restos a su muerte. Su hijo, inspirándose de los egipcios, decidió construir una pirámide. A la muerte de Hoxha, la era comunista estaba llegando a su fin, y el pueblo albanés acabo enterrándolo en un cementerio.
En el que iba a ser su lugar de reposo, ahora hay una bar llamado "La Momia".
